La verdad es que llevo cierto tiempo que no estoy muy convencido con mi físico. No es que me haya entrado la crisis de los 30, porque más viejo no me veo, lo que realmente me pasa es que cada vez me veo menos atractivo. Así que ayer vi que vendían una lámpara facial de rayos UVA a buen precio. Pensé que tal vez cierto color a “vivo” le podría venir bien a mi cara, así que la compré.
Cuando la desembalé y empecé a leer las instrucciones se me quitaron las ganas de estar guapo la verdad. Lo primero que te sueltan es que si tienes predisposición a contraer cáncer de piel no la uses!!. Que ni se te ocurra acercarte a menos de 10 cm…pero es a la distancia a la que tienes que estar. Es decir, no es un rango de 10 a 15 sino 10 cm exáctamente…menuda tensión mientras te estás dando la sesión, por dios santo. Y que se debería apuntar el tiempo de las sesiones porque JAMÁS se deben exceder los 1440 minutos al año.
Total, que según terminé de leerme las instrucciones, con las manos temblorosas, embalé la lamparita de los coj… y ahí está, en mi maletero, esperando ser devuelta
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