Ayer me pasó una cosa bastante dolorosa y aunque me suele avergonzar bastante contarlas, creo que es bueno que empiece a no quedármelas dentro.
Como de 17:00 a 17:30 no hay nadie para coger las llamadas de los usuarios, somos los del departamento técnico (el resto no está o directamente pasa de coger las llamadas) los que contestamos al teléfono. Pues bien, a una de las usuarias a duras penas la entendía y ella tampoco se esforzaba en hacerse entender, así que finalmente me dijo de malos modos “Ponme con alguien que sepa inglés”.
Independientemente de que la persona fuera bastante maleducada, el hecho es que me dolió, me sentí muy inútil y con la sensación de que no había avanzado nada aprendiendo inglés. Nunca me ha importado reconocer mis limitaciones físicas pero me hace sentir fatal que las intelectuales se pongan en duda.
Afortunadamente estos incidentes no suelen pasar mucho en mi vida, pero me pregunto que pasará con esas personas que tengan que soportar a diario humillaciones tanto públicas como privadas. Esas personas que por circunstancias de la vida no puedan abandonar su entorno y no puedan rodearse de personas que las valoren. Tal vez quedan inmunizados al décimo desprecio pero igual no…igual vuelven a casa con la misma sensación que experimenté yo ayer…
Si alguien lee este post, por favor, se paciente con las personas que están realizando un esfuerzo por hacer las cosas bien. Cualquier día podrías ser tú el incapacitado para hacer algo y esperarás un mínimo de respeto.
Mierda…otro post triste….