Yo hago muchas cosas raras en mi vida, lo reconozco, soy pelín rarete
. Pero todavía me sigue sorprendiendo mucha gente, que no solamente hace cosas raras, sino que además las pregonan.
Ayer se acerca mi jefe a nuestra sala y me dice “menuda ganga hemos conseguido XXXXX y yo” (XXXXX es su mujer, que es también mi jefa, y que no es rara por llamarse XXXXX, porque realmente no se llama así, sino que quiero mantenerla en el “economato”). La oferta consistía en una noche de hotel con desayuno y comida incluidos por 50 euros por persona. La oferta está muy bien, eso hay que reconocerlo pero….no sé, vosotros os gastaríais 100 euros para ir a dormir a un hotel de la misma ciudad en la que vives?. Pues ellos sí… tal vez piensan mangar las toallas para compensar, eso ya no lo sé.
Yo, como buen pelota que soy, le dije que qué hombre más afortunado era…que ójala yo hubiera pillado esa oferta y que la envidia me corroía por dentro (esto último no es verdad porque no sé como decirlo en inglés pero si no se lo hubiera dicho)….cuando obviamente por dentro pensaba…que rarito eres macho.
No solamente me lo dijo a mí, sino a cada persona que llamó o entró a la oficina se lo contó orgulloso y me alegró ver que todo el mundo lleva un lameculos dentro
Para mis escasos pero selectos lectores: no os preocupéis si vosotros pensáis que hubiérais hecho lo mismo que ellos…ya os digo…yo también soy raro, pero si después acabáis saliendo en un blog ya sabéis por qué ha sido
This entry was posted on Tuesday, February 3rd, 2009 at 11:59 and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. RSS 2.0. You can leave a response, or trackback from your own site.
February 3rd, 2009 at 14:31
pues yo tambien soy rara entonces, porque me parece raro de cohones lo que hacen tus jefes…..
besines – natys
February 4th, 2009 at 10:01
¡Jajaja, XXXXX! Pues, sería un bien bonito nombre, Jesús…
Soy la antipelota personificada con los jefes. Pero, tendencia gafe además.
Esta mañana, de noche todavía, mientras andaba hacía el edificio donde está mi despacho, me viene un coche de frente. Como no quedaba claro si quería aparcar a mi izquierda o seguir por mi derecha, le hago una señal de “¿derecha? ¿izquierda?” mientras me parto la caja.
Y veo que va a la plaza de aparcamiento del… gran jefe (sabes, el que sale en las noticias al lado de la canciller).
Jolin qué corte…
Sino, no estoy del todo segura, pero me sonaba haberlo leido u oido en Inglaterra, esto de pasar una noche romántica en un hotel, fuera para alguna ocasión especial o para darle pimiento a la vida de pareja. Así que ¿puede que sea una cosa anglosajona?
February 5th, 2009 at 09:38
Que te voy a contar… a mi me toco en una rifa un regalo extraordinario, un voucher para cena y noche de hotel para dos… en el hotel de al lado de la oficina.
Como comprenderás, me costaba más el tener que ir allí a cenar y dormir y pagar canguro para la niña que lo que valia todo.
Por supuesto, la gente me felicitaba y yo tenía cara de gilipollas pensando como eso podía ser un premio.
February 8th, 2009 at 14:47
Jesus, es que hay gente rara de cojones.
Yo es posible que hubiera hecho lo mismo que tu. También depende de la confianza que tenga con dicho jefe.
La envidia me corroe : “The envy corrodes to me” XD Es traducción literal. No tengo ni puñetera idea si existe un equivalente en inglés.
February 8th, 2009 at 18:24
me pasa como a Bigfredi, lo que me ahorro del hotel (si se puede llamar ahorro el pagar por dormir al lado de casa) me lo gasto en pagar a la dogsitter. Y sin contar el engorro de preparar una maletita para la noche y tal.
si quiero spice la vida un poco lo hago en condiciones y voy a otra ciudad y asi de paso hago turismo.
ts jefes son raros raros
February 8th, 2009 at 19:47
Al menos a ti te lo regalaron Bigfredi pero es que estos lo pagan jajajaja.
Bueno Conchi, tú ya sabes que tienes muchas más cosas raras