Yo hago muchas cosas raras en mi vida, lo reconozco, soy pelín rarete :) . Pero todavía me sigue sorprendiendo mucha gente, que no solamente hace cosas raras, sino que además las pregonan.

Ayer se acerca mi jefe a nuestra sala y me dice “menuda ganga hemos conseguido XXXXX y yo” (XXXXX es su mujer, que es también mi jefa, y que no es rara por llamarse XXXXX,  porque realmente no se llama así, sino que quiero mantenerla en el “economato”).  La oferta consistía en una noche de hotel con desayuno y comida incluidos por 50 euros por persona. La oferta está muy bien, eso hay que reconocerlo pero….no sé, vosotros os gastaríais 100 euros para ir a dormir a un hotel de la misma ciudad en la que vives?. Pues ellos sí… tal vez piensan mangar las toallas  para compensar, eso ya no lo sé.

Yo, como buen pelota que soy, le dije que qué hombre más afortunado era…que ójala yo hubiera pillado esa oferta y que la envidia me corroía por dentro (esto último no es verdad porque no sé como decirlo en inglés pero si no se lo hubiera dicho)….cuando obviamente por dentro pensaba…que rarito eres macho.

No solamente me lo dijo a mí, sino a cada persona que llamó o entró a la oficina se lo contó orgulloso  y me alegró ver que todo el mundo lleva un lameculos dentro :)

Para mis escasos pero selectos lectores: no os preocupéis si vosotros pensáis que hubiérais hecho lo mismo que ellos…ya os digo…yo también soy raro, pero si después acabáis saliendo en un blog ya sabéis por qué ha sido ;)

  • Share/Bookmark