sufren las consecuencias de un injusto, terrible y despiadado destino. Si ya es horrible perder a alguien por “ley de vida” no me quiero ni imaginar el dolor que puede producir la perdida de alguien por el puro azar de estar en el sitio equivocado en el momento equivocado…debe de ser insoportable.

153 personas que tendrían que estar disfrutando de sus vacaciones ahora ya no están entre nosotros…en estos momentos es cuando veo lo frágiles que somos.

Mucho ánimo a todas las familias y amigos que han perdido a sus seres queridos en este trágico accidente.