Mucha gente me admira porque dicen que siempre caigo bien a todo el mundo. Y puede ser que tengan razón, la verdad es que no creo que a nadie le haya caido mal nunca, en todo caso hemos ignorado nuestra existencia y se acabó. Desgraciadamente no es tan fácil como parece. Caer bien es “cansado”, tienes que tragar con muchas cosas y poner una sonrisa en tu rostro cuando igual lo que quieres es gritar o llorar. Pero aunque no lo creáis, eso no es lo peor de todo, lo peor de todo es que…es adictivo.

El otro día estuve en una boda irlandesa. Es decir, tooodo el mundo hablaba en inglés. En mi mesa me tocó sentarme con dos chicas que obviamente no hablaban nada de español. Hablé un poquito con ellas pero mi vergüenza por tener que hablar en inglés me impedía tener una conversación normal…pues mi obsesión durante toda la cena fue pensar que “no les iba a caer bien”. Yo me decía, a ver Jesús, estás chicas no te conocían hace media hora, eres educado con ellas y entienden perfectamente que no puedas hablar con fluidez en inglés, no deberías darle más vueltas…me daba igual, tenía que caerles bien porque…me lo he impuesto como obligación desde que tengo uso de razón.

Si estoy con alguien, tengo que dar conversación, no puedo resistir 2 segundos en silencio porque si no creo que a la otra persona no le voy a caer bien. Si estoy de trabajo hasta arriba y me piden un favor lo dejo todo para hacerlo porque pienso que no voy a caer bien. Si de pequeño me insultaban…se me ocurrían mil cosas crueles para contraatacar pero me abstenía pensando que les podía hacer daño y hacer sentir mal. Y ahora de mayor si pienso que mi opinión puede ofender a alguien me la quedo para mí…adivináis por qué??…en efecto…porque pienso que voy a caer mal.

Muchas veces me pregunto si merece la pena. Porque se perfectamente que cuando una relación se basa en eso, es tan frágil, que a la primera de cambio se va al garete. Entonces ¿por qué tanto esfuerzo?, ¿por qué esa obsesión?. Sé que me hago estas preguntas demasiado tarde y que no voy a cambiar. Hasta de broma pienso que si un día me pegan un tiro en la calle mis últimas palabras van a ser “oye, dime cuanto te ha costado la bala que te la pago” :).

Bordes del mundo…tenéis toda mi admiración y envidia…